Noche, sin día,
luz de poesia.
Quieta pluma silvestre,
lineas grises de simpatía.
Que hermosa marea,
tan quieta, tan viva.
Tu arrullo en sinfonia,
cuánto de melodia.
Sustancia extraña eres;
de noche escapas de mi vida,
de dia apareces como artista.
Finas perlas decoran tu lienzo,
entre ellas surcas tus momentos.
La tarde hacecha mi caminar lento,
permeando mis presentimientos.
La noche hacecha en todo momento,
aun al que anda atento.
domingo, 20 de septiembre de 2009
viernes, 18 de septiembre de 2009
Petalo de soledad
Piensa el alma del solitario,
piensa en todo.
En su amor,
en su patria,
en los demás,
y sus leyes.
Pero aunque piense todo,
siempre está solo.
Buscando al amanecer en una costa frondosa,
esta su mujer destinada.
Quizás no la más bella,
pues el asi no la busca.
Sino la más sabia y brillante entre ellas.
Busca porque no encuentra,
una enajenada del corazón.
Una princesa de la razón,
que diga sin pensar,
y que no actúe sin necesidad.
Esta dama que el busca sin cesar,
tambien lo busca a él.
A ellos Hefesto unió,
con una cadena de amor.
Aunque a ellos permite separarse,
nunca les permite olvidarse.
Pues de esto radican sus poemas,
en los pesares que el uno por el otro sienten.
Ellos ruegan a los dioses,
que el tiempo y las suertes los unan.
Pero estos quieren otra cosa.
Pues el sufrimiento del hombre,
es para su aprendizaje.
piensa en todo.
En su amor,
en su patria,
en los demás,
y sus leyes.
Pero aunque piense todo,
siempre está solo.
Buscando al amanecer en una costa frondosa,
esta su mujer destinada.
Quizás no la más bella,
pues el asi no la busca.
Sino la más sabia y brillante entre ellas.
Busca porque no encuentra,
una enajenada del corazón.
Una princesa de la razón,
que diga sin pensar,
y que no actúe sin necesidad.
Esta dama que el busca sin cesar,
tambien lo busca a él.
A ellos Hefesto unió,
con una cadena de amor.
Aunque a ellos permite separarse,
nunca les permite olvidarse.
Pues de esto radican sus poemas,
en los pesares que el uno por el otro sienten.
Ellos ruegan a los dioses,
que el tiempo y las suertes los unan.
Pero estos quieren otra cosa.
Pues el sufrimiento del hombre,
es para su aprendizaje.
miércoles, 26 de agosto de 2009
El recuerdo
todo lo hicimos, un acto.
todo apremió nuestro desencanto.
y así fuimos dejandonos lastimados,
cada vez mas lejos y menos enlazados.
podría decir, quedé liberado;
pero a las claras, me encuentro limitado.
solo en las sombras estoy paralizado,
solo y sometido a mi cerebro reflexionando
Cuándo fue que nos reconciliamos?
Cuándo nuestras almas nos regalamos?
así lo hemos sepultado.
Hades del alago se ha sonrojado,
y con sus ninfas infernales toda la noche trovaron.
Y aun hoy me encuentro,
en las sombras de aquél recuerdo.
junto a aquél verso no escrito,
a aquella voz no dicha.
todos recuerdos, todos momentos.
sigo en camino tras mi meta bien clara.
en mi mente tu mirada,
y en los ojos una lágrima
todo apremió nuestro desencanto.
y así fuimos dejandonos lastimados,
cada vez mas lejos y menos enlazados.
podría decir, quedé liberado;
pero a las claras, me encuentro limitado.
solo en las sombras estoy paralizado,
solo y sometido a mi cerebro reflexionando
Cuándo fue que nos reconciliamos?
Cuándo nuestras almas nos regalamos?
así lo hemos sepultado.
Hades del alago se ha sonrojado,
y con sus ninfas infernales toda la noche trovaron.
Y aun hoy me encuentro,
en las sombras de aquél recuerdo.
junto a aquél verso no escrito,
a aquella voz no dicha.
todos recuerdos, todos momentos.
sigo en camino tras mi meta bien clara.
en mi mente tu mirada,
y en los ojos una lágrima
martes, 25 de agosto de 2009
Verte
Qué es lo que me produce verte?
Qué es lo que me produce tenerte?
no seré quizás tu deslumbrante presencia?
tu intoxicante compañía,
inolvidables cuadros de pelicula de día.
pienso aún de noche.
en tus inolvidables besos,
tus determinantes prosesos.
tus recuedros no se esfuman,
persisten, resisten y se aferran.
mis ideas viven nubladas en tu presencia,
Me intoxicas suavemente.
me deslizas en tus brazos,
te aferras a mi pecho.
nutres con tu sola presencia,
la profundida de tu esencia.
llename de tu alegria,
a mi, oh tu, dulce maria.
permeabiliza mi razón.
aviva con tu soplido,
las brazas de mi pasión.
acelera mi pulso,
hazme salir el corazón.
siempre lo consigues,
me transformas.
contigo libero mi alma,
contigo siempre veo angeles celestiales.
llego en tus brazos,
a ese mundo soñado.
contigo, razón liberada.
como niños sin ella,
nosotros jugamos.
piensa un segundo,
dónde estás?
niña bella,
hazme compañía
mi vida aquí se termina.
pronto cargaré una túnica pesada,
la vuelta a la vida obscura.
sin tu cálido abrazo,
el mundo soñado se derrumba.
sin tu cálido abrazo,
el sufrimiento.
Qué es lo que me produce tenerte?
no seré quizás tu deslumbrante presencia?
tu intoxicante compañía,
inolvidables cuadros de pelicula de día.
pienso aún de noche.
en tus inolvidables besos,
tus determinantes prosesos.
tus recuedros no se esfuman,
persisten, resisten y se aferran.
mis ideas viven nubladas en tu presencia,
Me intoxicas suavemente.
me deslizas en tus brazos,
te aferras a mi pecho.
nutres con tu sola presencia,
la profundida de tu esencia.
llename de tu alegria,
a mi, oh tu, dulce maria.
permeabiliza mi razón.
aviva con tu soplido,
las brazas de mi pasión.
acelera mi pulso,
hazme salir el corazón.
siempre lo consigues,
me transformas.
contigo libero mi alma,
contigo siempre veo angeles celestiales.
llego en tus brazos,
a ese mundo soñado.
contigo, razón liberada.
como niños sin ella,
nosotros jugamos.
piensa un segundo,
dónde estás?
niña bella,
hazme compañía
mi vida aquí se termina.
pronto cargaré una túnica pesada,
la vuelta a la vida obscura.
sin tu cálido abrazo,
el mundo soñado se derrumba.
sin tu cálido abrazo,
el sufrimiento.
Pluma nueva
Hoy estreno pluma nueva.
Que lindo día,
que alegría.
Pienso y pienso,
que haré con ella este día?
Es tan gracil,
tan ligera,tan certera.
Su trazo pareciera,
Que completa el sistema.
Su juventud, briosa e impulsiva.
Presiona sus trazos,
distrae mis ojos.
Violenta mi corazón,
aniquila mi razón.
Solo tú, magia herramienta,
desde hoy, dirás mis liras.
Que lindo día,
que alegría.
Pienso y pienso,
que haré con ella este día?
Es tan gracil,
tan ligera,tan certera.
Su trazo pareciera,
Que completa el sistema.
Su juventud, briosa e impulsiva.
Presiona sus trazos,
distrae mis ojos.
Violenta mi corazón,
aniquila mi razón.
Solo tú, magia herramienta,
desde hoy, dirás mis liras.
viernes, 7 de agosto de 2009
Poema de Oliverio Girondo
No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.
miércoles, 5 de agosto de 2009
Ahorcado
Hoy tengo un recurdo,
Uno no muy bello.
Hoy tengo un pensamiento,
Uno no muy cierto.
Hoy te odio;
todo lo que eres,
con todo lo que soy.
ya paso los dias solo,
en mi dura nueva cama.
entre estas cuatro paredes.
y espero, mi vida se a convertido en eso;
una espera, larga y agotadora espera.
La comida ya no sabe igual,
sobre todo la que me traen.
pareciera infestada con su idiologia,
escasa y horrible,
como si la sacaran de un basurero.
Es el dia del acto final,
al amanecer,
el parroco se acerca.
marchamos juntos a mi destino,
triste destino.
quisas por eso te odio,
para no pensar.
ya mi rostro cubierto,
ya me con mi collar puesto.
de pronto, cuelgo.
y con mi ultimo aliento,
grito, tu numbre,
que palabra tan marabillosa;
en la boca de un hombre muerto.
Uno no muy bello.
Hoy tengo un pensamiento,
Uno no muy cierto.
Hoy te odio;
todo lo que eres,
con todo lo que soy.
ya paso los dias solo,
en mi dura nueva cama.
entre estas cuatro paredes.
y espero, mi vida se a convertido en eso;
una espera, larga y agotadora espera.
La comida ya no sabe igual,
sobre todo la que me traen.
pareciera infestada con su idiologia,
escasa y horrible,
como si la sacaran de un basurero.
Es el dia del acto final,
al amanecer,
el parroco se acerca.
marchamos juntos a mi destino,
triste destino.
quisas por eso te odio,
para no pensar.
ya mi rostro cubierto,
ya me con mi collar puesto.
de pronto, cuelgo.
y con mi ultimo aliento,
grito, tu numbre,
que palabra tan marabillosa;
en la boca de un hombre muerto.
martes, 28 de julio de 2009
Simple NinÑo inexperto
Pesa en mi el dolor del desamado,
la duda incierta, el dolor concentrado.
Inexperto me he vuelto.
Cual gallardo entuerto,
los hombres que aman al infierno del suspenso.
Al tiempo poco tolero,
entre tus fugaces apariciones.
Los que sienten tu tormento,
poco importan las priSiones.
Y los tiempos pasan.
Ya quietos, Ya tranquilos.
No tiene sueños ni suspiros,
los que por ti ya no duermen tranquilos.
Porque será que soy asi?
Porque seras asi?
que poco te importa mi tormento,
y yo mucho sufro tus encierros.
Las horas pasan, el tiempo apremia,
a los hombres de experiencia.
Que esperan con paciencia,
tus apetecibles ocurrencias.
Poco importan los suspiros,
a ti afrodita, venus, milo.
Si no hubiera tanto encierro.
Si recordara mis consejos.
asi mi experiencia antigua,
como sable esgrismiria.
Pero la paciencia de inexperto,
pequeña simple atolondrada.
Me aqueja dia a dia.
Y en mi encierro, ya no hay mas osadia.
A los pasos de mi tiempo,
poco mas que atrasado me encuentro.
Y en los augurios hay poco acierto,
de tu esperado regreso.
la duda incierta, el dolor concentrado.
Inexperto me he vuelto.
Cual gallardo entuerto,
los hombres que aman al infierno del suspenso.
Al tiempo poco tolero,
entre tus fugaces apariciones.
Los que sienten tu tormento,
poco importan las priSiones.
Y los tiempos pasan.
Ya quietos, Ya tranquilos.
No tiene sueños ni suspiros,
los que por ti ya no duermen tranquilos.
Porque será que soy asi?
Porque seras asi?
que poco te importa mi tormento,
y yo mucho sufro tus encierros.
Las horas pasan, el tiempo apremia,
a los hombres de experiencia.
Que esperan con paciencia,
tus apetecibles ocurrencias.
Poco importan los suspiros,
a ti afrodita, venus, milo.
Si no hubiera tanto encierro.
Si recordara mis consejos.
asi mi experiencia antigua,
como sable esgrismiria.
Pero la paciencia de inexperto,
pequeña simple atolondrada.
Me aqueja dia a dia.
Y en mi encierro, ya no hay mas osadia.
A los pasos de mi tiempo,
poco mas que atrasado me encuentro.
Y en los augurios hay poco acierto,
de tu esperado regreso.
sin titulo
Como puedes tú, bella criatura,
cauasar tanto daño y tanta ternura.
Imagina el dolor de mi pecho a esta altura.
Mi lazo a tí, que cruenta atadura.
Esta angustia infernal,
siempre causada por tu puñal.
Este amor tan irreal,
vivído en el mundo Ideal.
Agobia al que vive entre los no amados.
Del que idealiza su amor por otro.
Ya en el dolor se ven bautizados,
en esta religión de ahogo.
Y así, sin penas ni huesos rotos,
pienso en tí pequeña niña.
Con dolor de inexperto,
que siempre rápido se encariña.
En este día encuentro mi peor acierto,
de tí níña jamas quedaré liberto.
Y aunque mucho tiempo lo he encubierto.
Siempre supe de por cierto,
que cada vez que te encuentro quedo boquiabierto.
Y si esto algún día llega a buen puerto,
por fín podré liberarme de este entuerto.
cauasar tanto daño y tanta ternura.
Imagina el dolor de mi pecho a esta altura.
Mi lazo a tí, que cruenta atadura.
Esta angustia infernal,
siempre causada por tu puñal.
Este amor tan irreal,
vivído en el mundo Ideal.
Agobia al que vive entre los no amados.
Del que idealiza su amor por otro.
Ya en el dolor se ven bautizados,
en esta religión de ahogo.
Y así, sin penas ni huesos rotos,
pienso en tí pequeña niña.
Con dolor de inexperto,
que siempre rápido se encariña.
En este día encuentro mi peor acierto,
de tí níña jamas quedaré liberto.
Y aunque mucho tiempo lo he encubierto.
Siempre supe de por cierto,
que cada vez que te encuentro quedo boquiabierto.
Y si esto algún día llega a buen puerto,
por fín podré liberarme de este entuerto.
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